Siéntate a mi lado y lléname de recuerdos...
Esa mañana en la cafetería de enfrente, donde te pedí "resérvame un sitio, el mas cercano a la ventana para comtemplar tu reflejo en el cristal".
La noche anterior en el autobús de camino a casa, tu cruce de piernas y sobran las palabras...
En el baño de tu habitación, a mi mente llega el olor de tu pelo, y como te miro a través del espejo disimulando sin que te des cuenta.
En tu cama, juegos bajo las sábanas...
Y por ahora aquí se acaba la película, pero tranquila que tu butaca está reservada.

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