Nay

El altavoz da la señal de lo que se convertirá en mi espacada a un lugar del que no querré desaparecer... "Señores pasajeros bienvenidos al vuelo con destino..."

Aún quedan horas para tomar tierra, pero cuando por fin piso el suelo, yo sigo en las nubes, aún siento que vuelo...

Mi mirada se queda anclada en ese pequeño cartel, que anuncia que he llegado.

El recorrido en taxi se me hace eterno, ni el agradable diálogo con el conductor consigue calmarme, "ojalá condujera igual de rápido que habla", pienso.

Hasta que sin darme cuenta hemos parado, y los nervios hacen mella en mi estómago, miro hacia arriba y sin perder el equilibrio llega a mi vista el noveno B.

El ruido del ascensor paraliza mi mente, no soy capaz de juntar mas de dos palabras en mi cabeza.

Las puertas se abren y camino despacio creyendo que esto pueda ser un sueño y acabe por despertarme, pero lo cierto es que al fin lo he conseguido, he llegado.


"(...)destino tus abrazos".
Nay

Siéntate a mi lado y lléname de recuerdos...

Esa mañana en la cafetería de enfrente, donde te pedí "resérvame un sitio, el mas cercano a la ventana para comtemplar tu reflejo en el cristal".

La noche anterior en el autobús de camino a casa, tu cruce de piernas y sobran las palabras...

En el baño de tu habitación, a mi mente llega el olor de tu pelo, y como te miro a través del espejo disimulando sin que te des cuenta.

En tu cama, juegos bajo las sábanas...

Y por ahora aquí se acaba la película, pero tranquila que tu butaca está reservada.
Nay


Que no se apague la llama, que me siga erizando el roce de tu piel.
Que no se marchiten los sentimientos, que exista ilusión en cada mirada.
Que no se agote la tinta y que escribamos hasta que se nos canse la imaginación.

Y ahora sólo sonríeme...